VISTAS
Texto de Tomas Ezequiel Bondone. Buenos Aires, Argentina 2001.
Las
ciudades cambian, se renuevan, se transforman Los registros visuales que a
partir de ellas se generan, también. La ciudad y su paisaje son un motivo
frecuente en las representaciones de aristas a lo largo de la historia; cada
época ha otorgado significaciones y usos distintos a esas imágenes.
Recordemos
las vedutas toscanas y napolitanas
del 1800; las imágenes de parís al comenzar el siglo XX; las panorámicas de la
capital de las provincias del Rio de la Plata; o las significativas vistas de
la ciudad de Córdoba, realizadas primero por artistas viajeros y después por
pintores de origen italiano afincados en la ciudad mediterránea. “Córdoba en el
año 1885”, óleo de Honorio Mossi, es quizá en versión verista una de las
miradas mas elocuentes dentro del género. No solo por su resolución formal sino
también por su dimensión iconográfica, la pintura de Mossi se ha transformado
en un dilecto legado para los cordobeses.
Las
pinturas de Ana Luisa Bondone - he tenido la suerte de asomarme a su producción
desde hace muchos años-transitan el mismo camino. Pero, ¿Qué sentido le
asignamos hoy a esas vistas?, ¿Qué vínculos establecen estas con aquellas? Como
las ciudades, el mundo del arte y su sistema se ha transformado
vertiginosamente durante los últimos tiempos .El coleccionismo, las
instituciones (academias, museos, exposiciones) y el publico sufrieron el
impacto de un mundo globalizado en el que lo mediático seduce a cada instante.
Entonces, las obras de Ana podrían reflejar tanto esta como otras realidades,
continuando una tradición consolidada pero resinificándola. En sus vistas
urbanas subyace la idea de la particularización de lo total, con la intención
de tomar “lo local” como motivo autorreferencial pero con una dimensión
universal. Una mirada que alcanza y abarca mucho, pero con muy poco: eludiendo
la anécdota, problematizando el referente a través de medios “modernos” y sin
alejarnos del placer de la pintura. Su mirada selecciona aspectos que dentro
del género se consolidan con el sentido de testimonio y documento ,algo que
puede transformar a su obra-mas allá de la técnica y el soporte-en un registro
reconocible, llano, afable para quienes habitan o transitan los espacios que
componen el paisaje urbano. Vistas que activan la tradición canónica sobre la
práctica del género y que, a su vez, conviven con otras múltiples visiones, nos
conectan con una imagen pictórica de la ciudad y su escenario, que se hace y
rehace todo el tiempo.
Tomas Ezequiel Bondone, Buenos Aires, Argentina,
2001.

